
Coloca los radiadores debajo de las ventanas para favoreres la difusión del aire caliente por la habitación.

Basta con abrir 10 minutos las ventanas para una correcta ventilación.

Regula la temperatura diurna entre los 19º y los 21º C. Por cada grado que aumentes el termostato, consumirás un 7% más de energía.

Instala reguladores de temperatura en los grifos de la ducha y ahorrarás agua y consumo de energía.

No coloques muebles ni objetos delante de los radiadores para una correcta dispersión del calor.

Por la noche, baja las persianas y regula la temperatura hasta 18º ya que el calor acumulado del día debe ser suficiente para el confort nocturno.
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